26 ene. 2009

Idea oaxaqueña introductoria


De pronto, un golpe de aire puro invade mis pulmones y es imposible platicar sin recibir varias bocanadas del aliento de la madre tierra. Los golpes en la cara por las ráfagas de viento son continuas y a veces bestiales como si la naturaleza se vengará un poco. Mis ojos son golpeados con tonos claros en verde por la maleza tan abundante, a lo lejos, tan tupida la zona está de árboles que parecería posible brincar y rebotar en suaves algodones verdes. La tierra es fértil porque es capaz de procrear árboles inmensos, café, caña y maíz.

El zigzagueo resulta abrumador para los legos citadinos que acostumbrados a viajar con un poco más de seguridad. Las curvas por su sola apariencia pueden provocar desmayos para los sensibles al observar la cantidad de cruces cristianas para sepultura y es desconcertante el letrero en la parte trasera de la camioneta “que Dios me acompañe y si no regreso, estaré con él”. Pero finalmente hemos llegado a nuestro destino, simplemente bajamos le pagamos los respectivos 7 pesos por persona al “operador” y bajamos a puente fierro, donde nos aventuramos a conocer varios lugares, personas y personajes de la sierra mazateca (otras historias).

En el pueblo se respira un aire de indiferencia y curiosidad por parte de los oaxaqueños congregados en la calle y otros lugares por los nuevos visitantes. Algunos sólo observan para distinguir el rostro y vuelven a sus actividades; otros miran asombrados y hacen comentarios en mazateco; y aquéllos observan con indiferencia –hasta odio, y exclaman palabras que no son entendibles para los que no conocemos su dialecto. Las cosas cambian cuando uno se acerca a sus negocios y se hace su amigo o va a alguna cantina o bar para beber algunas cervezas porque comienzan a perder su timidez y hasta su amigo te vuelves.

Puede resultar extraño el ambiente pero eso es tema para otros escritos.
José Angel Ramírez Hernández
26 de enero de 2009

2 comentarios:

Solaris Sánchez dijo...

jajaaj presumido, tu si sales de vacaciones jajaja.

José Angel dijo...

Pues con 700 pesos en la bolsa se puede hacer algo, jajaja.