8 feb. 2009

Wolton y la comunicación política


La comunicación política es un concepto que se define a partir de su contexto histórico-social, no se puede comprender qué es la comunicación política si no es por el estado de arte de la materia. La sólo compartición y retroalimentación de datos, información, crítica, cuestionamientos, sondeos, etc., es la comunicación política en términos vagos, pero habría que hacer un análisis del entorno para poder definirlo. Ésta solía verse como la información que nos proporciona el gobierno, o sea mera información oficial (comunicación gubernamental); también se le veía solamente como debate político o (en algunos casos) intercambio de discursos. Ahora, ¿cuál es la concepción actual de comunicación política?

En nuestra época el mencionar comunicación política puede ser para muchos el repetir el discurso oficial o propaganda política, quizá se deba a que en regímenes autoritarios y totalitarios fue ésta la lógica, donde sólo había o hay unos cuantos medios impresos y electrónicos, comprados por la cúpula política o grupos de poder fácticos, que mas que ser un medio de información para la población era o es un medio de propaganda. Debemos tomar en cuenta que después de la segunda guerra mundial los medios de comunicación se masificaron, dándoles mayor cobertura y rapidez para emitir información, sin mencionar que se convirtió en una poderosa herramienta del marketing, no emite un estruendoso ruido auditivo, somático o visual pero vaya que tiene una atractiva presentación, lo que le dio a los medios masivos y la comunicación –aunque la gente no sepa qué significa– una mala reputación.

A finales del siglo XVIII, durante la efervescencia revolucionaria en Francia nace el ideal de la democracia. El contexto histórico nos habla de una base social desesperada y hambrienta, y una élite dividida entre: los burgueses, los burgueses hechos nobles, los nobles y los nobles pobres. El problema era directamente los nobles contra los burgueses; los nobles eran cada vez más pobres y defendían su linaje exclusivo contra los burgueses que eran cada vez más ricos y por lo tanto capaces de pedir ser ennoblecidos. En este entorno surgen intelectuales como Sieyes y Saint-simon que le dan un vuelco a las ideas políticas liberales. Sieyes pugnaba por la destitución de la nobleza que era la causa del anquilosamiento del sistema –aunque después acepta un título de nobleza y un castillo de las manos de Napoleón–. Saint-simon, quien fue discípulo de Comte, en su Catecismo de los industriales da la idea tácitamente que la nobleza ya no sirve porque no funciona tan bien como si lo hicieran los “industriales”, o sea la clase trabajadora que tiene intereses en el desarrollo del país. Y hasta la fecha la democracia sigue siendo el ideal de muchas personas, nuestro marco histórico-social no es la excepción y es donde debemos definir que es la comunicación política.

“La comunicación política es tan vieja como la política, [...], pero hay que esperar hasta la época más reciente para ver aparecer los dos términos: comunicación política.” eso menciona Dominique Wolton quien es un reconocido estudioso francés sobre medios de comunicación y globalización. Para Wolton, la comunicación no puede ser definida si no es mediante la concepción de Democracia. Él la define como: “el espacio en el que se intercambian los discursos contradictorios de los tres actores que tienen legitimidad para expresarse públicamente sobre política, y que son los políticos, periodistas y la opinión pública a través de los sondeos”, dice que hay 5 ventajas en la definición: uno, se manejan los tres actores principales, cuando generalmente sólo se hace en dos; dos, se manejan los tres discursos válidos que son contradictorios y complementarios para comprender la política; tres, sólo encontramos los problemas en boga que es el verdadero campo de la comunicación política; cuatro, se ve a la comunicación no como el malvado medio de manipulación sino como un medio para hacer política; y no excluye a la opinión pública.

La concepción no me parece desatinada pero se debe admitir que Wolton es meramente un teórico o simplemente está fuera de nuestro ambiente. Si algo se puede aprender de este doctor en Sociología es que el concepto se adecua, por eso, como mexicano me suena muy idealista. En países problemáticos la democracia es un mero discurso de objetivos pero nunca procedimientos políticos y/o sociales; los 3 actores no son activos en el debate de ideas, más bien la clase política y los medios de comunicación favorecen sus intereses y discusiones, y la opinión pública es pasiva porque es creada y manipulada por grandes consorcios mediáticos –Televisa y TV Azteca– y silenciada cuando trata de ser activa; pero es netamente cierto que sólo se tratan los problemas de moda porque tiempo después se olvidan (lamentablemente) y no hay una solución del problema o censo temporal como lo da a enteder el autor.

Tampoco se trata de decir que Wolton no sabe nada del tema, su escrito tiene algo de verdad como las características aunque no sean totalmente funcionales en un país emergente, ilusión o intento de democracia. La comunicación da una comunicación entre políticos para la acción o planeamiento, mediante el debate político, eso será la información que nutre a los medios masivos para redactar noticias, columnas de opinión, críticas, ensayos, etc., los cuales serán llevados al público para que se formen una opinión acerca del tema de manera crítica (a veces).

El papel de la comunicación política para Wolton se basa en “evitar la reclusión del debate político en sí mismo” y para ello debe de haber una selección y jerarquización de temas políticos. Ésta tendrá una doble función que es la de la apertura pero a la vez la de cierre de la información, él habla que los medios tienen el deber de elegir los temas polémicos, crear una integración de los temas para el debate y estas dos funciones facilitan la exclusión de temas. Pero Dominique no se pone a pensar en que tenemos medios de comunicación cooptados por la corrupción y simplemente habla teóricamente de la importancia de los medios en la masficación de la democracia como modus vivendi, lo que realmente no ocurre en la mayoría de los países. Y esa exclusión se convierte para los medios masivos en una estrategia económica, política y social en pro de sus intereses.

La comunicación política le agrega características al espacio público que son vitales para una sociedad sana –entendida como aquélla en la que el poblador se siente agusto– como son: el reconocimiento de la otredad porque hay un intercambio; el debatir y cuestionar las tres lógicas legítimas de manera que el individuo sea crítico; crea un modelo de análisis dinámico; y este enfoque nos dice que la comunicación nunca sustituye a la política.

En México, debemos de reformular cuáles son las características y funciones de los medios masivos y la comunicación política en nuestra “democracia”. Como hemos visto la comunicación bien definida y llevada acabo es un paso más para un país democrático y no un autoritarismo de los medios de comunicación que nos obligan a ver, escuchar y sentir lo que ellos quieren. Tampoco debemos caer en romanticismos de la democracia, se debe actuar pragmáticamente y definir que la democracia no es lo que se cree.
José Angel Ramírez Hernández
9 de febrero de 2009

Bibliografía:
WOLTON, Dominique; La comunicación política: construcción de un modelo, en J. M. Ferry et al, El nuevo espacio público, editorial Gedisa, Barcelona, 1995, pp 22-46.
SIEYES, Emmanuel; ¿Qué es el tercer Estado? Y Ensayos sobre los privilegios, editorial Alianza, Madrid, 2003.
IONESCU, Ghita; El pensamiento político de Saint-simon. Edición, selección e introducción, editorial FCE, México, D.F., 2005.

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