1 abr. 2009

Sístole y Diástole



... en la contracción, mientras la sangre se precipita a los ventrículos, sólo queda respirar más, hondo y fuerte, para con la acción tapar aquel boquete en los ventrículos derecho e izquierdo.

En el metro, en el escritor y sofá que me confesé sólo queda tomar una gran bocanada de aire, mirar con seguridad a todos y disimular mi ánimo (aunque mis ojos son evidentes) para escribir unos pensamientos sin miradas ajenas o interrogantes.

... en la relajación, un movimiento extraño perturba mi pecho al exhalar, un ronronear pausado y largo, no queda otra que despedir la mayor cantidad de sangre en el sistema circular, antes que el organismo quede a la deriva de las condiciones naturales. Porque el hombre también puede morir.

Sólo adopto, en el vagón, una posición fetal que fortalece el movimiento. Me quiere, le importo, le agrado, le excito lo sé. Y en definitiva, tan sólo son negocios.
José Angel Ramírez Hernández
17 de marzo de 2009; Cd. Nezahualcóyotl

No hay comentarios: