28 jul. 2009

Democracia y Ciudadanía mexicanas (IV y última)



Ahora, en la alternancia política (2000) llegó Vicente Fox Quesada con un nuevo proyecto de nación que emocionó a varios intelectuales, empresarios, industriales y líderes de organizaciones mexicanas pero su plan se fue a la basura cuando se mostró tal como es y no como lo vendió el marketing político en la campaña electoral. Con Calderón pasa algo mucho peor, la ingobernabilidad se convierte en apellido de México entre los problemas de narcotráfico, desempleo, pobreza, servicios básicos, crisis económica, crisis de representatividad (voto nulo), etc., los mexicanos se sienten peor. A Fox se le acusó de gobernar con publicidad gubernamental pues Calderón ha gastado más (oficialmente), el último año de gestión gastó (oficialmente), o sea el 2006 el presupuesto era de 629,697,774 y se gastaron 671,799,619 con una diferencia de 42,101,845 de pesos. En 2007, año de gobierno calderonista, se presupuestan 524,610,538 y se gastaron 1,444,603,484 habiendo una diferencia de 919,992,946 de pesos. En 2008, originalmente se tenían 868,401,257 y se ejercieron 3,010,795,851 con una diferencia de 2,142,394,594 de pesos. Y en 2009 se tiene pensado gastar 1,875,758,681 habrá que ver como gasta el gobierno este año en el rubro de comunicación social, dado que es año electoral y se inician los posicionamientos para 2012, además esperar el informe semestral para conocer lo que lleva gastado.

Los mexicanos decimos que el gobierno pudo haber prevenido nuestros problemas con políticas públicas bien hechas, planes sexenales y que cada una de las dependencias gubernamentales tuviera bien estructurado sus planes y estrategias que tengan incidencia real en la situación nacional. Si analizamos la situación mexicana no se ha podido llegar a un bienestar de la población porque simplemente la población no ha estado presente en la discusión, se ha quedado al interior de su casa observando todo lo que pasa pero no ha tomado partido y si mentando muchas madres. El gobierno de la alternancia ha hecho todo mal, no ha podido consensar ideas básicas, que al menos servirían como golpes mediáticos para mantener contenta a la gente, como es el bienestar de la población que deberia ser una recurrente idea al interior del Congreso de la Unión. El presidente perdió la presencia de negociación y articulación de intereses entre grupos rivales y/o antagónicos. No ha podido negociar con las minorías para formar bloques de voto, tampoco ha podido impulsar reformas para un mejoramiento de las instituciones políticas, ¿son un desastre total porque nunca han gobernado?, por supuesto que es cierto pero es más cierto que no hay suficientes ciudadanos para abrir el debate y buscar un futuro acorde a nuestros intereses. ¿Acaso necesitamos ser pagados por grupos políticos o de poder para convertirnos en grupos de negociación; en demostraciones del poder que tiene otros y no los ciudadanos?, ¿sólo así somos capaces de actuar en conjunto, pagados y sirviendo a otros?

Se nos ha presentado una inmejorable manera de cambiar al país en beneficio de la población. Spencer hablaba del Derecho Divino como el legitimador de los regímenes medievales y su equivalente en la modernidad es el “voto efectivo”. No debimos permitir que el voto fuera nuestra única manera de participación política y el legitimador de la Democracia representativa, pero lo hicimos. Debimos organizarnos para formar una lucha popular con incidencia real en el debate político y la creación de políticas públicas, mediante la incorporación de agentes propios en la cúpula gobernante, preocupados por la población y no en sus negocios. Debemos hacer política práctica para consolidar la Democracia con el apellido, directa.

¿Qué hicimos, nos quedamos; cruzados de brazos; llorando por papá gobierno; añorando el viejo régimen; quejándonos por todo; culpando a todos menos a nosotros, tal como lo hacemos ahora con el PAN? Lo tachamos de mal gobernante (y es cierto) pero no es su culpa exclusivamente. El PRI y PRD no han hecho absolutamente más que echarle piedritas al costal para que llegue más que demacrado a elecciones federales (2009 y 2012). Y cuando tienen oportunidad se tiran propaganda negativa para ganar a esa masa que aún no sabe por quién votará.

Mexicanos al grito de guerra es una frase llena de sentimiento. Refleja la importancia (de acuerdo al discurso patriótico) para nuestro país de aquéllos que hicieron de lo imposible lo posible, de aquéllos que podemos llamar héroes. Para Luis Alberto Ayala, cuando habla del heroísmo en Calasso, encontramos esta cita: “El límite de lo posible es la propia gesta heroica. Jugar con el azar es jugar en el límite del límite. Siempre con la certeza de que en cualquier momento se puede caer en el abismo; pero también con la certeza de que si el abismo no nos estuviera esperando, nada tendría sentido”. ¿Por qué no arriesgarnos un poco? Se necesita de héroes, de personas audaces que se atrevan a brincar ese abismo y disfruten haciéndolo.

Acaso la pregunta que debemos hacer, en lugar de cuestionarnos por qué nos va tan mal; por qué tenemos todos los malos políticos en México; por qué siempre nos pasa lo malo; por qué nadie se preocupa por el país, la pregunta sería ¿Por qué no poner un anuncio diciendo: Se buscan personas audaces con tendencia al heroísmo calassoniano en México, porque de verdad los necesitamos… quizá en algún lugar remoto estén?… (sarcasmo).
José Angel Ramírez Hernández
8 de Junio de 2009

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