13 dic. 2011

Crónica de un trauma

Despertar con dolor de cabeza por dormir con cejo fruncido y mandíbula apretada es signo de estrés, además tener problemas de sueño no mejora al paciente. A primera instancia se pensará que el sujeto necesita de reposo, pero ¿no será una situación crónica debido a un trauma? ¿Qué será lo que impide su sueño? ¿Qué traumatiza al paciente?

El primer trauma se encuentra al nacer, lo que el recien nacido sufre es la expulsión de su hogar, es la seguridad del vientre y la calidez del ambiente. Ahora tiene que enfrentar la satisfacción de sus necesidades fisiológicas, sociales y psiquicas.

El Psique es determinante para relacionarse con otros individuos en una sociedad: afabilidad, creatividad, escrupulosidad, estabilidad, extroversión. Sin las habilidades sociales necesarias sería completamente imposible relacionarse de forma sana y se engendrarían patologías.

Así, el paciente se ve obligado a convertirse en un rechazado social por diferentes causas tales como agresividad, ansiedad, depresión, dislexia, encopresis, enuresis, fobias, hiperactividad, rebeldía, retraimiento, tartamudeo, y transtornos de adaptación, angustia, atención y separación que origina la burla de sus congéneres.

Si el paciente llega a la adolescencia sin haber tratado sus problemas de aprendizaje, de comportamiento y emocionales puede seguir con ellos y evolucionar en agresividad, aislamiento, anorexia, ansiedad y bulimia.

El resultado es una persona desadaptada con conflictos y personalidad anti social. ¿Qué hacer? El paciente tiene posibilidades de escoger: ser tal como lo definió su entorno social sumergido en su ignorancia sin pensar en métodos, herramientas y técnicas que eviten convertirse en desadaptado o psicópata social; o concientizarse que puede generar cambios en su vida.

Entre escoger uno u otro camino, el paciente tiene en cuenta sólo un factor: las personas que lo rodean. El amor o aceptación de los otros es la forma en que se eligen las formas de continuar.

Así, el paciente que elige no ser amado intenta destruir vínculos sociales o sencillamente el no saber que puede ser amado lo lleva a ser humillado por sus características poco comunes.

Lamentablemente el paciente que intenta ser amado sólo queda en eso, un intento, intento que se verá conflictuado por una espiral, recorre el tiempo y espacio pero siempre regresa al mismo problema, decidir entre alejarse de las personas que lo aceptan, lo aman y confían en él porque su inestabilidad terminara dañando, o perjudicarlos, así, sin más.

La opción que se ha encontrado más eficaz es tener una armadura de risas, carcajadas, extraversión, amabilidad, así es, conquistar una doble identidad, ser amado a través de un estereotipo creado para ser querido, ¿doloroso?, quizá, ser aceptado por ser quién no eres debe ser difícil, la pregunta debe ser para el paciente.

El paciente sufre de continuas ideas sobre suicidio, se retrae, intenta entender lo que pasa dentro, no hay respuestas claras, sólo subjetividades que funcionan un rato y caen al siguiente. Seguramente debe preguntarse sobre lo necesario de vivir y la trascendencia de su presencia sin encontrar respuesta.

Despertar estresado y vivir estresado sólo puede ser por una cuestión, a veces los niños no resisten tanto miedo, tanta burla, tanta decepción, tanto desafecto, los nerviosos se destrozan. El ser burlado por dislexia, tartamudeo, retraimiento, timidez. El ser decepcionado por familia...

Puede que no haya retorno, que se termine siendo solitario y buscando objetivos vacíos y coyunturales, y huyendo de toda relación social comprometedora y prometedora pero no conoce otra forma de vivir.

José Angel Ramírez
21 de septiembre de 2011

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