7 ago. 2012

De aviones y administraciones


En 2007, se abrió el debate para adquirir un nueva aeronave para el presidente mexicano, lo que creo tensión en el ambiente político. En 2008, con la muerte de Juan Camilo Mouriño en un accidente áereo se re abrió el tema, ahora sin consideración alguna comprarán el avión.

El gobierno federal decidió adquirir un Boeing 787-9 [1] para la Presidencia de la República, lo cual costará 750 millones de dólares que son 9 mil 915 millones de pesos. El problema es que el precio oficial es de 243.6 millones de dólares, o sea 3 mil 220 millones 392 mil pesos. ¿Por qué se eleva tres veces su costo?

La razón que podría explicarlo es que se adaptará con un complejo sistema de seguridad, el cual no fue revelado debido a cuestiones de seguridad, pero ¿qué tipo de adaptación podría costar 6 mil 400 millones de pesos? Además hay dos momentos, uno en el que se compra a Boeing y otro a una empresa para que la adapte como transporte presidencial.

Actualmente, existen 19 Boeing 787 funcionando en vuelos comerciales, los cuales pertenecen a All Nippon Airways, Air India, LAN Airlines, Qatar Airways, Japan Airlines [2], pero en el caso mexicano se habla de un único modelo, quizá desarrollado especialmente para un Jefe de Estado, pero son datos que no han transparentado ni explicado.

En los últimos 7 años han muerto 3 Secretarios de Estado en accidentes aéreos (Ramón Martín Huerta, Secretario de Seguridad Pública en 2005; Juan Camilo Mouriño, Secretario de Gobernación en 2008; y Francisco Blake, Secretario de Gobernación en 2011), entre otros funcionarios públicos (José Luis Santiago Vasconcelos; Miguel Monterrubio, Acradio Echeverría, Norma Angélica Díaz), lo que hace factible la compra de aeronaves en excelentes condiciones [3].

El avión usado actualmente es un Boeing 757-225, el cual fue adquirido en 1987 por Miguel De la Madrid con un costo especial de 43 millones de dólares, debido a que existía una sobreexistencia de naves. Ha dado servicio de transporte a 5 Presidentes. En 2018 el avión cumpliría 30 años de vida útil, por lo que es inevitable su compra.

La probabilidad que el Presidente de la República muera en un accidente aéreo es baja, debido a las medidas de seguridad adoptadas por el Estado Mayor Presidencial (EMP), y los mantenimientos de rutina realizados en el hangar presindencial.

El mantenimiento actual cuesta 340 millones, mientras que el año pasado costó 297 millones. Y en 2007, fue sometido a un servicio completo que costó 63 millones realizado en Estados Unidos por Associated Air Center operada por Landmark Aviation e Iberia Líneas Aéreas de España.

El reto a enfrentar es la corrupción, por ello es importante la transparencia y rendición de cuentas, no sólo en la compra del avión, sino de todo el proceso para operar aeronaves en espacio mexicano. No tiene sentido comprar aeronaves si el personal no está capacitado y tampoco se realizan los mantenimientos adecuadamente.

Esa pudo haber sido la diferencia entre vivir o morir, tal como la licencia que obtuvo el piloto del LearJet 45 en que viajaba Juan Camilo Mouriño que no contaba con la experiencia dicha, a través de la Dirección General de Aeronaútica Civil (DGAC) y la Secretaría de Educación Pública (SEP), de lo que ha dado cuenta la Asociación Mexicana de Centros de Formación, Capacitación y Adiestramiento en Aviación (AMCCA) que ha encontrado en curricula horas de vuelas que no reflejan su experiencia.

No sólo se trata de la compra de un avión que está por terminar su vida útil, sino de todo un sistema administrativo que no responde eficientemente a la navegación aérea en territorio mexicano, así debe protegerse a quienes circulan en aeronaves con capacitación del personal y mantenimiento de las naves. Y por último, deben responder a qué se deben 6 mil millones de pesos más en la compra del Boeing 787.

José Angel Ramírez Hernández
7 de agosto de 2012, Nezahualcóyotl

Citas:
[1] La aeronave se entregará en 2015, puede llevar entre 250 a 290 pasajeros dependiendo de la configuración de los asientos. Su capacidad le permite viajar sin escalas, lo cual es perfecto para trayectos trasnacionales. También consume 20% menos de combustible, requiere menor mantenimiento y deja menos huella sónora.
[2] Lista de producción de Boeing 787 Dreamliner:
[3] También han muerto en accidentes aéreos otros personajes políticos como: 1) Gustavo Alberto Vázquez, Gobernador de Colima en 2005; 2) Guillermo Zavaleta, Diputador por Oaxaca, y Juan Huerta Montero, Diputado por Guanajuato en 2010; y 3) Miembros del equipo de campaña de Roberto Borge, Candidato a Gobernador por Quintana Roo en 2010.

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