11 oct. 2012

Del Campo a la Ciudad: Pensamientos Perdidos


La gente con buen humor está en peligro de extinción, ya casi sólo hay malhumorados, refunfuñones e irritables, no es para menos, las personas comienzan a ir del apacible campo a las estruendosas ciudades, debido a las precarias condiciones de la vida rural, no es una cuestión del mejoramiento de vida, se trata de sobrevivencia [1].

Se piensa que la gente va de un lugar a otro buscando mejorar su calidad de vida, o sea televisión, automóvil, computadora, celular, videojuegos, pero sólo buscan perdurar, en tiempos de crisis sólo queda buscar el subsistir: bienes básicos.

La concentración poblacional reduce espacio y abre posibilidades de mayor interacción, a muchos no nos agrada el convivir con personas por largos periodos, de hecho, es tortuoso tener compañía todo el tiempo, no es una cuestión de mamonería, probablemente sí, pero hemos encontrado en la soledad un excelente acompañante.

Es relajante no escuchar gritos o voces, no concatenar oraciones para explicar o razonar, no interrumpir un “minuto filósofico” que cautiva tu pensamiento, no comunicarse mas que con abstracciones que no requieren de un ejercicio intelectual mayor al pensarlas, no hay que traducirlas con una serie de reglas para que sean entendibles para el resto.

Nuestros pensamientos son perfectos, en tanto no hay que expresarlos, así como la historia que maquinamos mientras caminamos por la calle, viajamos en transporte público, tomamos clase o trabajamos, donde el imaginante es uno mismo con el creador y espectador, se enlazan perfectamente.

Las condiciones culturales, simbólicas, morales, sociales, económicas y hasta políticas se comprenden porque es la parte más interna e inconsciente la que incita a crear esas historias, de tal forma que el ego y el alter conformen nuestros sueños tan anhelados y pesadillas tan rehuidas.

Entonces tranquilidad significa mayor creatividad, autonocimiento, egocentrismo pero disminuye el conocer a otros, o sea comportamiento social general. Se crea un tipo de marginación, al volvernos poco inteligentes emocionalmente ya que no somos soberanos, siempre estamos expuestos a términos externos, lo que nos vuelve locos al no entender, quizá todos somos así porque nadie entiende del todo la naturaleza humana.

Por otra parte, más interacciones también se traduce en más dinamismo, incertidumbre, pluralidad y florecimiento cultural, pero también en disputas debido a que los espacios y recursos conque se cuenta son limitados. Entonces la competencia por esos recursos u oportunidades libres en nuestros contextos son reñidas.

Quienes tienen un lugar asegurado en una comunidad con un empleo, familia establecida, red de contactos seguro les tocará algo de lo que hay en su realidad, mientras que quienes van de un lugar a otro sin más que su propia convicción, que su instinto por sobrevivir, tienen que escarbar.

La brecha de recursos es pequeña en los contextos por lo que se admiten pocos outsiders, donde se concentran estas comunidades migrantes es donde crece exponencialmente la violencia, donde actividades ilícitas de bajos vuelos se desarrollan dado que todo tiene que ver con competitividad, quién es capaz de sobrevivir y salir de la miseria con la menor cantidad de bienes.

A pesar que la vida rural se torna amigable con el humano, quienes hemos vivido en ciudad por alguna extraña razón estamos tan acostumbrados al estrés que se vuelve una adrenalina, ser tan sosegado causa daños intelectuales para el citadino quien si no tiene tensión no puede producir. Se vuelven una adicción los desvelos, destiempos, desaciertos y presiones.

Así, en contextos relajados se dedica a perder el tiempo, más bien a disfrutarlo, tal como animal que es, no produce y conduce a su cerebro a mayores esfuerzos para crear porque el ambiente lo absorbe hacia el sin sentido de la vida, lo efímero y espontáneo que es todo, lo que vuelve secundario toda actividad social y se supedita a los deseos del cuerpo.

Por ello, permites arrastrarte hacia los placeres de la vida o intentas explicar el mundo, ¿ustedes qué prefieren?


[1] La población urbana representa el 77.8% de la población total, mientras sólo 22.2% vive en comunidades rurales.

Publicado en Just an Ambulance at the Bottom of a Cliff

9 oct. 2012

Reflexión sobre el crimen


Para Hobbes, Locke y Rousseau preservación y conservación son premisas fundamentales para el humano, por ello deben asociarse y crear una nueva fuerza que ayudará recíprocamente a alcanzar el objetivo primordial: guardar la vida.

La diferencia entre Locke y Hobbes, según su concepto de Estado de Naturaleza, se relaciona directamente con la cantidad de recursos, ya que pueden ser racionales y amigables (Locke), belicosos y combativos (Hobbes), o “buenos salvajes” que entran en contacto cuando deben y se aislan cuando no necesitan (Rousseau).

En los extremos como la escasez peleamos por sobrevivir aunque sean obtenidos ilegalmente los bienes básicos, y en la abundancia mantenemos relaciones de afabilidad, amistad y confianza respetando la propiedad que se ha ganado mediante el trabajo.

Pero la realidad no presenta extremos (blanco y negro) sólo contextos abigarrados con colores de diversas tonalidades más complejos que sólo escala de grises (variopinto).

En tiempos de crisis cuando no se generan empleos suficientes que cubran la compra de la canasta básica y demás necesidades de trabajadores y familias, donde la riqueza está concentrada en el último decil de la estratificación social, presionan a la población a romper reglas sociales de convivencia armónicas [1].

Eso lleva a la desconfianza entre los integrantes de la sociedad, lo que afecta la forma en que interactúamos y nos relacionamos, así, nuestros sistemas cultural, económico y político se permean por actitudes, prácticas y pautas de comportamiento propias del ambiente que genera disfuncionalidad en instituciones y órganos [2].

El robo y asalto por materias primas no debería ser penalizado porque encarcelar o castigar a un delincuente por hambre no hará que se condicione o reforme su naturaleza de hombre, más bien se atentaría contra su derecho de subsistir.

Al fin, lo que ha empujado a actuar de esta forma ha sido un sistema económico dispar que permite crear riqueza a partir del trabajo y acumular capital, no es un problema de acción individual, es la complejidad del sistema que se fusiona con acciones, actores y variables.

Esto no es una defensa contra el asaltante, solamente de quienes hacen caso de su instinto sin agraviar a los demás, tomando lo necesario, ya que se ha formado una subcultura que defiende la adquisición ilegítima de bienes y servicios mundanos.

Y si bien es cierto que el humano requiere socializar y lo hace mediante la dinámica económica, no es el grueso de la población que tiene que pagar por su infortunio ni venta de ideas del consumismo por el capitalismo porque estos se encuentran en la misma situación que él, o peor.

He ahí un grave problema, y sin duda su medicina está en la educación y el empleo.

[1] México ocupa el penúltimo lugar en cuanto el Coeficiente de Gini entre los miembros de la OCDE con un 0.50 antes de Chile con 0.48, según dato OCDE 2011.
[2] La cifra del Coeficiente de Gini se relaciona directamente al nivel de confianza entre los habitantes, en México 74% desconfía de los demás, sólo un 27% confía en la gente, sólo por delante de Chile donde 87% de la gente tiende a desconfiar, muy por encima del promedio OCDE de 59%.

Publicado en Just an Ambulance at the Bottom of a Cliff
http://bottomofacliff.wordpress.com/

6 oct. 2012

Carlos Rivas Larrauri


Cursaba el tercer año en la Escuela de Comercio pero abandonó sus estudios para trabajar como Secretario de la Escuela Normal Rural Federal de Xocoyucan, Tlaxcala. Envío muchos poemas a una revista capitalina que se los publicaba.

Luego fue despedido de su empleo por su amor al vino, a la lectura y a escribir versos. Entonces se dirigió a la Ciudad de México y actuó como inspector de mercados, lo que le permitió estar más en contacto con los desheredados.

Fue cesado por las mismas tres razones, así que marchó de bracero a Estados Unidos, pero pronto fue deportado a nuestro país por iguales causas. Entonces se dedicó de lleno a sus tres gustos...

El camino dictaba sus tres gustos y qué tan fácil era entregarse a ellos.

José Angel Ramírez Hernández
Nezahualcóyotl, 7 de octubre de 2012