22 nov. 2012

Dominación en la Nación (II)


En el idioma español, sólo tenemos un término para referirnos a Política, mientras que la semántica inglesa ayuda a entender etapas y funciones, ya que puede significar tanto relación (politics), espacio (polity) y resultado (policy):
I.       Uno, como subgénero de relación social de dominación, mando y persuasión entre gobernantes y gobernados, o sea, autoridad desde una supraestructura jurídico-política y legitimidad de los subalternos.
II.    Dos, como espacio, medio y estructura políticas por la cual se transmiten mensajes y acciones de dominación, mando y persuasión que permiten sostener la relación política.
III. Y tres, como resultado de las labores y acciones para la dominación, mando y persuasión canalizadas a través del espacio político que se generan en las interacciones de la relación política entre sujetos políticos. Eso es el engranaje político llevado a la ínfima definición.

La política es una relación de dominación, mando[1] y persuasión, donde se usan medios de coacción, primero, coerción, segundo, y persuasión, tercero, para obtener el servicio y apoyo de la población:
I.       Uno actúa usando al ejército y policía que se instauran legitimamente[2] dentro del sistema para resguardar el control, orden y paz.
II.    Dos amenaza con usar esta fuerza y probablemente la población que se rebele pierda ante el ejército y policía, deciden conservar su integridad física, obedecer relativamente y burlar a la autoridad de otras maneras.
III. Y tres persuade y hace pasar el orden actual como “natural” que no puede ser de otra manera porque así es y no hay otra forma, o con base en ideas que venden beneficios para la población[3].

La evolución de la relación política concuerda con el contexto, a mayor tradicionalidad más uso de la coacción, y a mayor modernidad el uso de herramientas y técnicas de persuasión en cuanto a lo político que es la forma en que funcionan y se desarrollan instituciones, procesos, actores, interacciones, hechos y fenómenos políticos.

La obediencia se logra con lealtad o fuerza:
·         Lealtad que proviene de la satisfacción, protección y defensa de la población, cuando un Estado responde a peticiones de grupos organizados, estos convierten sus demandas en apoyos.
·         Fuerza que obliga a obedecer o perecer, así adquiere capacidades y funciones plasmadas en usos y normas.

La formación de una nación lleva en sus orígenes la mancha de sangre, de autoridad y transgresión de derechos de la población para después protegerlos en busca de su lealtad y voluntad para formar parte de la unidad política y nacional.

La política como espacio es el Estado[4], es una formación de instituciones supra jurídico-políticas, tiene nacimiento en el seno de la sociedad. Es la fuerza concentrada y organizada que tiene que afirmarse como nación hacia el exterior y hegemónico al interior, por ello pretende acabar o luchar contra otros poderes que desafien su Soberanía[5].

La fuerza concentrada y organizada de la sociedad, se refiere Marx, es la burguesía que tiene la necesidad de controlar un territorio a través de un Estado porque las funciones básicas del Estado se desarrollan en esté, las cuales son[6]:
1)      Producción y reproducción del Capitalismo
El capitalismo es inherente al Estado moderno que tiene como premisa la acumulación y desarrollo del capital. La burguesía usa la estructura estatal para desarrollar el capital fijo y variable, así como condiciones óptimas del ambiente social y económico.
2)      Hacer pasar intereses particulares como colectivos
El territorio y población subordinados intentarán ser unificados por la burguesía en creencias, ideas y valores dominantes debido a los intereses que tienen dentro del proceso de acumulación de capital.
3)      Neutralizar centros de poder alternos
En la lógica de centro-periferia, existen concentraciones de poder económico y social, la máxima es la que está en el centro y forma la plataforma jurídico-política, lo que hace es deshacerse o neutralizar a sus competidores para su sobrevivencia, concentraciones de poder social y económico alternos que compiten por el derecho de usar la superestructura jurídico-política o entrar a la hegemonía.

La supra estructura legitima, reglamenta y domina el grueso del sistema, dado que es el mayor centro de poder existente. Se ubica en el centro y a pesar que es fuerte, no impide que se formen otros cetros de poder en la periferia que puedan contender por el centro.

La naturaleza del Estado es subordinar y controlar, existen alteraciones debido a dos grandes fuerzas dentro, por una parte los grupos de poder, y por otra, la sociedad organizada, en razón de éstas la materialidad estatal se desarrolla, cambia, reconstruye y/o destruye.

Su eje de fuerza se basa en el ejército o capacidad de fuego para aplacar concentraciones de poder alternas o para legitimarse en un sistema. Todo depende del momento histórico del aparato estatal, si necesita una autoridad tradicional (fuerza) o moderna (persuasión).

La política como resultado son las políticas[7], acciones concretas, planificadas, organizadas, dirigidas, controladas y evaluadas principalmente por el gobierno.

Dentro de la teoría del Sistema Político, la blackbox contiene un entramado de instituciones, interacciones, procesos, actores y estructuras que tienen dos sentidos el político y el administrativo. Los elementos políticos se orientan a la recepción de demandas de la población, sistema o Estado, o en su caso apoyos, mientras los administrativos realizan acciones para satisfacer demandasy resolver problemas[8].

Así los grupos dominantes usan el entramado político para unificar mediante la fuerza y la persuasión a la población en una u otra posición, con miras a conservar territorio y fuerza frente a otros grupos organizados con capacidad de centralización de fuerza. 

La cultura es la forma en que se forman identidades, en la que un individuo se siente parte de algo. El modo en que se autentifican e identifican las personas[9]. Porque a través de la cultura se expanden rompiendo límites naturales.

Así, la alfabetización se convierte en la pieza central de la cultura, ya que a través de esta se desarrollan habilidades congnoscitivas y se establece en las sociedad agrarias (tradicionales) un control de un estrato (mílites, clero, comerciantes, administrativos)[10], pero en las sociedades industriales la alfabetización se convierte en requisito para una especialidad que causa crecimiento y explosión económica y demográfica lo que quiebra fronteras en la actualidad[11].

La cultura es un conjunto de actitudes, normas, valores, conocimientos y creencias generalizadas en una sociedad que otorgan sentido al proceso y comportamiento políticos. También se vincula con los procesos de socialización política e instituciones del sistema político[12].

Es donde se definen y redefinen los códigos mediante los cuales se producen e interpretan las relaciones. Es, también, el espectro de conocimiento e información de las actividades y asuntos que les permite comprender y dar significado a las conductas.

Se comprende de:
-        Orientaciones básicas hacia los objetos políticos
-        Conocimientos acerca del proceso político
-        Ideologías y concepciones del mundo que forman parte del componente cognoscitivo a partir del cual los individuos evalúan la vida política
-        Normas y valores que rigen dicho proceso
-        Lenguajes, imágenes y símbolos políticos
-        Tradiciones, mitos y costumbres asociados a los fenómenos políticos

Implica la existencia de un modo colectivo de solucionar los problemas referidos a la autoridad, poder, conflictos y jerarquías que funda un orden que define la lógica sobre la que se organiza la vida pública.

También define los límites de la política, cuáles son los asuntos políticos, quiénes pueden participar y cuáles son los canales y espacios aceptados para la lucha del poder político. También delimitan la incumbencia pública y privada.

El humano pertenece a diversos círculos sociales lo que en conjunto hace que forme un grupo social y una identidad, esto es afiliación y es acumulativa o no en relación a la cantidad de círculos en los que pueda ingresar y mantenerse. Se mantienen en ciertos círculos porque sus decisiones concuerdan con ciertos círculos y con los que no lo hacen los desecha.

El Estado marca pautas sociales y culturales que segregan a los dominados. Otorgan representaciones y actos de voluntad que involucran a la colectividad aunque no sean el producto de la colectividad. También es el órgano propio del pensamiento social que disciplina moralmente a la población.

Así, se requiere de la regulación moral generalizada para organizar el consenso. Lo privado depende de la existencia callada y firme de la regulación del Estado para que articule el individualismo y así la dominación de un estrato sobre el resto.



[1]    Roux, Rhina, El principe mexicano: Subalternidad, historia y Estado, Ediciones Era, México, D.F. 2005, pag. 36
[2]    Weber, Max, “La política como vocación” en El político y el científico, Colofón, México, D.F. 2007
[3]    Scott, James, Los dominados y el arte de la resistencia, Ediciones Era, México, D.F. 2000, pags. 97-135
[4]    Las ideas expresadas es una serie de reflexiones que parte de Joel Migdal y Nicos Poulantzas
[5]    Corrigan, Philip y Derek Sayer, “El gran arco: La formación del Estado inglés como revolución cultural” en María Lagos y Pamela Calla (comps.), Antropología del Estado. Dominación y prácticas contestatarias en América Latina, PNUD, La Paz, Bolivia, 2007
[6]    Osorio, Jaime, El Estado en el centro de la mundialización. México, D.F. FCE, 2004, pag. 20
[7]    Las llamadas políticas públicas.
[8]    Easton, David, Esquema para el análisis político, Amorrortu, Buenos Aires, 2006
[9]    “¿Sabía usted que que la autenticidad de los seres y las cosas no está sino en la manera en que uno, usted o yo, se identifica con ellos?” en Roa Bastos, Augusto, Madama Sui, Santillana, México, D. F. 2009
[10]  Gellner, Ernest, Naciones y nacionalismos, Alianza, Madrid, 1988, pp
[11]  Ibíd, pp
[12]  Definición de Cultura Política de Velia Cecilia Bobes en Baca Olamendi, Laura et al, Léxico de la Política, FCE, México, D. F. 2010.

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